La típica excusa de un emprendedor es “no tengo dinero para empezar”. ¿De cuándo aquí el dinero se convirtió en un obstáculo? Hoy te hablaré de cómo levantar inversión para tu emprendimiento, una duda que ha tenido todo emprendedor y que despejaremos en este artículo. Los más grandes empresarios, en algún punto de sus vidas, lo apostaron todo con dinero ajeno: ya fuera porque algún familiar lo prestó, pidieron un préstamo al banco o recibieron inversión de una parte externa. En este artículo hablaremos específicamente de cómo levantar inversión con ángeles inversionistas: son más alcanzables que un banco y el paso necesario antes de aspirar a inversiones de grandes dígitos.
¿Quiénes son los ángeles inversionistas?
Los ángeles inversionistas son individuos, grupos o empresarios que invierten en negocios, en especial en emprendimientos. Ellos esperan obtener un retorno mayor al que se da en inversiones tradicionales, pues el riesgo de que una empresa nueva no salga adelante es alto, sobre todo en sus primeros años de vida. A cambio de su inversión, a menudo se involucran de cerca en el negocio: suelen convertirse en mentores y asesores, y generalmente ponen a disposición del emprendimiento una gran red de contactos. Son un puente necesario para el crecimiento de una startup, dado el tamaño de las ideas de los emprendedores de hoy y, por supuesto, la falta de recursos propios. En algunas ocasiones, los ángeles inversionistas son indispensables para que la cadena de inversión de emprendimientos de alto impacto funcione.
¿Cuánto capital de inversión puedo recibir?
Al actuar de forma sindicada, los ángeles inversionistas organizados en grupos, clubes o redes reúnen capitales mucho más pequeños que los de un fondo, pero suficientes para arrancar: una ronda ángel suele alcanzar para financiar el primer año de operación y algo más. El monto cambia según la red, el país y la etapa en la que estés. No lo asumas: pregunta en el club al que te acerques cuánto invierte hoy y en qué condiciones.
Además del monto en efectivo, es clave entender qué recibe a cambio el inversionista: casi siempre, una participación accionaria en tu empresa. El porcentaje que cedes depende de la valoración que ambos acuerden antes de firmar: mientras más alta la valoración de tu emprendimiento, menor el porcentaje que entregas por el mismo capital. Por eso, antes de sentarte con un ángel inversionista, conviene tener claro cuánto vale tu empresa y cuánto estás dispuesto a ceder sin perder el control sobre las decisiones importantes.
Luego vienen los fondos de inversión….
Lo que todo gran emprendimiento quiere algún día es que lo invierta un fondo de inversión tipo venture, que inyecta millones de dólares para consolidar la escalabilidad de las ventas y un crecimiento sostenido de la base de clientes. Pero para que esto suceda, los fondos suelen considerar como un signo positivo que un emprendimiento ya haya sido validado con inversión ángel antes de requerir sus recursos.
A diferencia de un ángel inversionista, que suele actuar solo o en pequeños grupos, un fondo de inversión trabaja con dinero de terceros y responde ante ellos por cada decisión. Eso lo hace más exigente en el análisis: revisa en detalle tus estados financieros, tus contratos con clientes actuales y tus proyecciones de crecimiento antes de comprometer un solo dólar. Por eso la mayoría de fondos prefieren entrar cuando ya existe una ronda ángel previa: significa que alguien más ya evaluó el riesgo y decidió apostar primero.
¿Cuándo y dónde buscarlos?
En Latinoamérica, los ángeles inversionistas típicamente aparecen cuando ya se tienen las ventas iniciales, y financian la escalabilidad del emprendimiento. Un número cada vez mayor de ángeles inversionistas se está organizando en redes, grupos o clubes para compartir esfuerzos y unir capitales de inversión. Ángeles y emprendedores convergen en ruedas de inversión, eventos de networking y espacios de coworking donde, con una metodología clara, el ángel tiene la oportunidad de conocer la propuesta de valor y las demás particularidades del emprendimiento y, lo más importante, conocer al equipo emprendedor: su talento, su nivel de compromiso y su pasión por lo que hace.
Por otro lado, las universidades están haciendo lo propio para apoyar a sus estudiantes. Existen clubes de ángeles inversionistas muy orientados hacia el emprendimiento tecnológico, nuevo e innovador, capaz de resolver problemas reales de los mercados. Es el caso de HubBOG en Bogotá, Colombia, un campus para startups que integra aceleración, academia, membresías de networking e inversión ángel en un solo espacio, con el objetivo de consolidar una red de ángeles inversionistas que inyecte capitales recurrentes en emprendimientos invertibles por su equipo, su modelo de negocio y el tamaño de su mercado. Su club de ángeles trabaja con proyectos de innovación tecnológica y, como otros espacios del mismo tipo en la región, opera con alianzas institucionales de fomento al emprendimiento: si te interesa, entra a su web y revisa con quién trabaja hoy y qué pide para postular. Lo que debes buscar en estos espacios es explotar al máximo tu tiempo y tu talento, generando rápidamente dinero, contactos y, por supuesto, la apetecida “tracción y escalabilidad” que tanto buscan los ángeles inversionistas y que te ayuda a validar tu idea.
¿Qué evalúan los ángeles inversionistas antes de invertir?
Antes de firmar un cheque, todo ángel inversionista revisa cuatro cosas en tu modelo de negocio:
- Invertible: que el negocio pueda escalar sin que los costos crezcan al mismo ritmo que las ventas.
- Viable: que exista un mercado real dispuesto a pagar por lo que ofreces, no solo una idea que te entusiasma a ti.
- Atractivo: que el retorno potencial justifique el riesgo que el inversionista está asumiendo.
- Factible: que el equipo detrás de la idea tenga la capacidad real de ejecutarla, no solo de imaginarla.
Si tu emprendimiento falla en alguno de estos cuatro puntos, ahí es donde debes trabajar antes de salir a buscar capital. Un ángel inversionista no invierte en una idea bonita: invierte en un equipo que ya demostró que puede convertir esa idea en ventas.
Conclusión
El dinero está ahí afuera. Existen miles de ángeles inversionistas dispuestos a invertir en un emprendimiento; eso sí, esto no quiere decir que sea fácil conseguirlo, pero tampoco es imposible. Por eso tienes que ampliar tu red de contactos, buscar y acercarte a estos círculos y, sobre todo, trabajar en que tu modelo de negocio sea invertible, viable, atractivo y factible antes de tocar la puerta.

