4 trucos de productividad de Barbara Corcoran (Shark Tank)

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Barbara Corcoran además de ser una de los tiburones del famoso programa Shark Tank, es una reconocida mujer de negocios, consultora, conferencista, escritora y columnista. A sus 68 años, ha logrado que su portafolio esté más amplio que nunca y ella mucho más ocupada. Entre tantas actividades, Barbara se ha vuelto una persona meticulosa en cuanto a la administración de su tiempo, ha aprendido a optimizar cada hora de su vida y a permanecer siempre activa.

En una entrevista con la Revista Inc., reveló cuatro de sus trucos para mantener alta su productividad.

1. Saca lo mejor de las 24 horas

Corcoran describe sus inicios como la clásica emprendedora que tenía que dividir su tiempo entre su familia y sus obligaciones, y como buena emprendedora muchas veces quería hacer de todo al mismo tiempo. Ella recomienda a los jóvenes emprendedores tomar las cosas con calma, hacer una actividad a la vez y aprovechar que apenas están empezando y tienen tiempo para organizarse y tomar acciones para optimizar su tiempo.

Si sientes que el día se te escapa entre mil frentes, empieza por ahí: escoge una sola tarea, termínala, y luego pasa a la siguiente. No es que tengas menos horas que Corcoran, es que ella dejó de intentar llenarlas todas a la vez. Y si el problema no es cuántas tareas tienes sino que no logras quedarte en ninguna, el primer paso no es reorganizar la lista: es superar la distracción que te saca de cada tarea antes de terminarla.

2. Divide y Vencerás

Si quieres sobrevivir a tu día a día lo mejor será que separes tu vida personal de la profesional. Corcoran decidió separar su familia de su trabajo y estableció periodos exclusivos de trabajo en los que no habla con su esposo o sus amigos, se concentra totalmente el las metas que tiene que alcanzar, mantiene sus pensamientos concentrados en sus labores y no se desvía preguntándose por sus hijos. Todos sus familiares y amigos tienen el contacto de su asistente para que le informen sobre cualquier emergencia. Cuando llega a su casa ya no contesta correos ni celulares, se dedica totalmente a su hogar, así logra mantener su vida ordenada y tranquila, asegura que contestar correos y mensajes de texto estando entre sus niños era su peor enemigo, así que le declaro la guerra.

Aplícalo aunque no tengas asistente: apaga las notificaciones en tu horario de trabajo y avisa a tu círculo cercano cuál es tu canal de emergencia real. La disciplina no está en tener más tiempo, está en decidir qué se queda afuera de cada bloque. Esos bloques no dependen de que tengas ganas de trabajar ese día: la misma disciplina estoica para el éxito que Corcoran aplica con su familia sirve para sostener el bloque aunque el ánimo no acompañe.

3. Organiza tus tareas por importancia

Tener una lista de tareas por hacer es clave si no quieren enloquecer, cuando acumulas muchas tareas y no les das prioridad puedes perder mucho tiempo y quizás algunas oportunidades. Ella no demerita la planeación, organiza sus tareas según importancia en A,B y C para ejecutarlas de la mejor manera, dice que las clasificadas como A son en las que se encuentra el oro. Hace su lista en las noches y transfiere lo que no hizo cada día al siguiente, pero no se carga demasiado, aproximadamente se enfoca en tres o cinco al día, según ella esa lista está a cargo de su vida, por eso le da el respeto que se merece.

Prueba su método esta misma noche: escribe tu lista, marca con A lo que de verdad mueve la aguja, y limita tu día a esas tres o cinco tareas. Todo lo demás puede esperar al día siguiente sin que se caiga tu negocio. No hace falta ser un genio para clasificar bien una lista, solo hace falta hacerlo todas las noches: la disciplina vence a la inteligencia cuando se trata de sostener un sistema simple durante meses.

4. Optimiza el futuro usando tu historia

Complementario a la lista de tareas, Corcoran utiliza un cronograma semanal en el que junta actividades que coinciden por día. Pero más allá de esto, toma su calendario por año, al menos dos veces, y analiza que patrones de trabajo son repetitivos y los organiza para ser más eficiente. Por ejemplo, identificó que los días en que dio conferencias cayeron todos martes o miércoles, y así programó reuniones en el largo plazo evitando estos días. Los lunes los dedica a trabajar en sus proyectos tipo A y a delegar y los jueves ya sabe que suelen programarle entrevistas. En los huecos que le quedan suele programar las llamadas a sus clientes, así todo le resulta más fácil y mejor.

No necesitas dos años de historial para empezar: revisa las últimas cuatro semanas de tu agenda y busca el patrón. Si cada lunes se te va en juntas improductivas, ese es tu primer bloque para proteger.

El patrón detrás de los 4 trucos

Estos cuatro trucos no son una fórmula mágica ni un secreto que Corcoran guardó por años. Son la aplicación constante de algo mucho más simple: decide qué importa, elimina lo que no, y repite el proceso hasta que se vuelva automático.

Ninguno depende de tener un imperio de bienes raíces o un lugar en el panel de Shark Tank. Depende de sentarte con tu calendario, tu lista de tareas y tu teléfono, y ponerles límites reales. La productividad de Corcoran no nació de un truco de vida, nació de años tratando su tiempo como el activo más caro que tiene. Es el mismo principio detrás de los hábitos de disciplina financiera: lo que se trata como un activo escaso se cuida distinto, sea dinero o sean tus horas.

Trabaja en silencio, bloquea tu tiempo, prioriza sin culpa y revisa tu propio historial cada cierto tiempo. Esa es la única fórmula que se sostiene.

Cómo aplicar esto en tu semana

No necesitas copiar el sistema completo de Corcoran para notar el efecto. Empieza por un solo bloque y súmale los demás cuando el primero ya sea automático:

  • Elige una tarea a la vez, sin quince pestañas mentales abiertas al mismo tiempo.
  • Define un bloque del día donde nadie —ni tu teléfono— tenga acceso a ti, salvo una emergencia real.
  • Escribe tu lista cada noche y márcala con A, B y C antes de dormir.
  • Cierra el mes revisando tu calendario: busca qué se repite y protégelo o elimínalo.

Si el primer bloque te cuesta sostenerlo, no es señal de que el método no funciona: es la misma resistencia inicial que aparece cuando decides ir al gimnasio sin motivación y vas de todas formas.

Cuatro semanas después vas a tener un patrón propio, parecido al que Corcoran tardó años en construir, con la diferencia de que tú ya sabes desde el primer día qué buscar en tu propio historial.