El secreto que impulsó a Apple a llegar al billón de dólares

Como para no creer, la compañía más grande del mundo estuvo al borde de la bancarrota hace tan solo casi dos décadas. Así es, para el año de 1997 Apple contaba con tan solo 90 días de vida según sus cifras bancarias. Noventa días de nómina, proveedores y facturas antes de quedarse sin efectivo: ese fue el punto exacto del que partió la recuperación. Ahora, 21 años después, que Apple supere el billón de dólares no es más que un reflejo de superación, liderazgo y perseverancia.

Luego de verse forzado a renunciar a su propia empresa en 1985, Steve Jobs logró volver en 1997 para convertirla en el gigante que es hoy. Pero para ello, tuvo que retornar a lo más básico y preguntarse ¿qué era Apple?

Una vez Steve Jobs se planteó la pregunta sobre qué era Apple y lo que quería hacer de ella, decidió reducir un 70% de los productos de su linea de producción. En una reunión con sus empleados, Steve expresó las motivaciones que lo llevaron a quedarse con el 30% de su oferta de productos. Así fue como surgió la exitosa campaña «Think different» de la compañía.

Apple - Think different

¿Qué era realmente Apple para Steve Jobs?

Para Steve Jobs, Apple no surgió únicamente para ofrecer una variedad de productos tecnológicos; lo verdaderamente fundamental para él era lo que sus usuarios podrían llegar a lograr a través de su empresa. Jobs no quería un producto únicamente para que la gente pudiera hacer su trabajo. Lo que lo motivaba realmente era que, por medio de sus productos, las personas pudieran cambiar el mundo para bien. Por esta razón decidió centrarse en tan solo un 30% de sus productos para hacerlos realmente bien. Y en definitiva, parece que su estrategia funcionó bastante bien.

Esa distinción entre «vender productos» y «permitir que la gente haga cosas» no es un matiz de marketing. Cambia qué se construye, a quién se le vende y qué se recorta cuando hay que tomar decisiones difíciles. Una empresa que se pregunta qué especificaciones puede mejorar termina compitiendo en una lista interminable de características. Una empresa que se pregunta qué le permite lograr a su usuario termina compitiendo en un terreno mucho más difícil de copiar.

Pero ¿Cómo desarrollar una buena estrategia?

En el caso de Apple es posible evidenciar que, incluso las compañías más innovadoras, pueden llegar a perder su rumbo. La pregunta que muchos se harán es ¿cómo superar este tipo de crisis?. La respuesta puede parecer compleja pero, en ocasiones, resulta ser más sencilla de lo que piensas.

Tal y como lo hizo Steve Jobs, para desarrollar una buena estrategia debes volver al inicio de las cosas. Reconoce por qué has llegado a donde estás en este momento y visualiza hacia donde quieres ir en un futuro. Al hacer este ejercicio de introspección podrás identificar por qué no estás obteniendo los resultados que deseas. Solo así podrás retomar el curso que realmente quieres seguir. Plantearte buenas preguntas en este ejercicio te ayudarán a esclarecer el panorama de lo que debes y no debes hacer.

Algunas preguntas te pueden servir de punto de partida cuando sientas que tu proyecto se dispersó:

  • ¿Para qué existe realmente lo que estoy construyendo, más allá del producto en sí?
  • ¿Qué parte de lo que ofrezco hoy es ruido y qué parte es el corazón del negocio?
  • Si tuviera que recortar la mayoría de lo que hago para quedarme con lo esencial, ¿qué se queda?
  • ¿Lo que estoy comunicando a mi equipo explica el qué, o explica también el por qué?

Una lección de liderazgo por Steve Jobs.

Steve Jobs face
«Las personas que piensan que están lo suficientemente locas como para cambiar el mundo son los que realmente lo logran.«

Más allá de vender un producto, lo que Jobs quería vender con Apple era un estilo de vida. En la charla dirigida a sus empleados, no solo pretendía explicar el nuevo curso que iba a tomar la empresa; sino que también buscaba motivar a sus empleados para construir lo que para él era realmente Apple. Esto es lo que suele hacer un verdadero líder. Así fue como Jobs logró consolidar un equipo de trabajo exitoso; dejando claro un objetivo que tarde o temprano llevó a Apple a ser la empresa más rica del mundo.

Bajo este parámetro Apple dejó de promocionar sus productos con base a especificaciones netamente técnicas; desarrolló una estrategia enfocada hacia sus clientes. Aquellas personas capaces de cambiar al mundo. Así fue como el gigante tecnológico se convirtió en la primera compañía que supera el billón de Dólares.

Nada de esto ocurrió en una sola reunión ni de un día para otro. Recortar el 70% de una línea de productos implica decir que no a ingresos existentes, a equipos que trabajaron en esas líneas y a clientes que ya las usaban. Esa es la parte incómoda del liderazgo que rara vez se cuenta: no es solo comunicar una visión inspiradora, es sostenerla cuando implica pérdidas a corto plazo.

¿Qué te deja esta historia para tu proyecto?

No necesitas estar a 90 días de la quiebra para hacer este ejercicio; de hecho, es mejor hacerlo antes. Si diriges un proyecto, un equipo o un negocio propio, la historia de Apple deja algunas ideas aplicables aunque tu empresa nunca llegue a valer un billón de dólares:

  • Vuelve al porqué antes de tocar el qué. Antes de cambiar productos, precios o procesos, revisa si sigues teniendo claro para qué existe lo que haces.
  • Recortar también es estrategia. Quedarte con menos, pero mejor hecho, suele pesar más que sumar líneas nuevas para no perder terreno.
  • Explica el objetivo, no solo la tarea. Un equipo que entiende el propósito detrás de una decisión la sostiene mejor cuando se pone difícil.
  • La crisis no siempre pide más recursos. A veces pide una pregunta mejor hecha, como la que se hizo Jobs en 1997.

Fuente: Forbes.com